Laburo España: 250.000 ofertas de empleo

estamosenelmundo

Jueves, 09 de junio de 2005

Así se entiende

Así se entiende
"...el primer hombre, el de las cavernas, que levantó una piedra del suelo y la tiró contra un animal que se le acercaba amenazador, ya realizó un acto de cultura..."

Pola Suárez Urtubey
Música clásica
Cultura como pasión


En la clase inaugural de su curso en la Facultad de Música de la UCA, Carlos Vega nos disparó esta certeza: el primer hombre, el de las cavernas, que levantó una piedra del suelo y la tiró contra un animal que se le acercaba amenazador, ya realizó un acto de cultura. Transformó la piedra en un proyectil. Es claro que no era una propuesta exclusiva; era aplicar el concepto amplio de cultura como cultivo de la naturaleza para satisfacer las necesidades materiales o espirituales del hombre. Pero si la idea no era original, a mí me marcó para siempre, por aquello de que uno puede leer muchas cosas, pero la voz y la convicción del gran maestro son las que se nos fijan para siempre.

Este Carlos Vega que abrió en el país el surco de la folkmusicología, tuvo una discípula incomparable, una mujer que, como él, habría de arder en la pasión investigadora y en la convicción de que la cultura musical está en la cueva ancestral, en el rancho o en la selva enmarañada, tanto como en las miserias y grandezas de la urbe populosa. Ella se llamó Isabel Aretz y su arrojo se apagó el miércoles de la semana pasada, alrededor de las 16, en esta Buenos Aires que le dio los medios para amasar los secretos de su ciencia y de su arte.



* * *


El domingo último, LA NACION la honró con dos artículos, uno de ellos en el cuerpo del diario y el otro en la sección Espectáculos, donde nuestro colega Pablo Kohan trazó una cálida semblanza de su obra y de su posición en el mundo de la investigación. Parece innecesario agregar algo ahora sobre la inmensa cantidad de artículos, de comunicaciones musicológicas ofrecidas en infinidad de congresos mundiales de la especialidad, o en sus libros, de insoslayable consulta, donde la metodología del trabajo científico sobre "fuentes vivas" resulta tan deslumbrante como el resultado de las indagaciones.

La doctora Aretz superaba el título universitario obtenido en la Facultad de Música de la UCA. Estaba por encima de esa circunstancia, aunque en el mundo científico de estas últimas décadas no le era posible manejarse sin él. Por eso defendió su tesis, "Música tradicional de La Rioja", el 4 de noviembre de 1967, en el seno de esa casa de estudios que le abrió generosamente sus puertas para el doctorado, en reconocimiento de su inmensa trayectoria.

Tanto en Venezuela, donde transcurrió gran parte de su vida al lado de Ramón y Rivera, otro gran investigador, como en la Argentina, Aretz dejó una legión de discípulos. Es cierto que con su maestro Vega no siempre marchaban al unísono. Puntos de vista diferentes (¿algunos celos del maestro por el arrojo de su discípula, tal vez?) podía separarlos temporariamente. Para nosotros, en cambio, fueron igualmente grandes, sabios, irrepetibles, y ardieron con la misma pasión por descubrir los secretos del arte aborigen y folklórico argentino y americano. Estoy segura de que si es cierto que los que se van se encuentran en el más allá (por lo menos es lindo imaginarlo) hoy, a una semana de la llegada de Isabel, ya debe estar trenzada con Vega en alguna fructífera hipótesis de trabajo.

Por Pola Suárez Urtubey http://www.lanacion.com.ar

Por: Diana Laura Caffaratti | General | Comentarios (0) | Referencias (0)

Comentarios

Comentar


Recordar datos

ADN.esADN.es Medio Oficial Premios Bitacoras 2008: Economia